Klendario

Tus citas se agendan solas,
tú atiendes.

Tu agenda de citas vive en el WhatsApp que ya usas. Tus clientes ven tus horas libres y eligen una —en tu página, o escribiéndole al número—. Tú te enteras al momento.

Escríbele «Hola Klendario»

Se abre tu WhatsApp con el mensaje escrito. Empiezas gratis, con el plan Solo.

¿A qué te dedicas?

Maquilladoras Uñas Barbería y peluquería Masajes y spa

Cada oficio tiene su ejemplo abajo. Si el tuyo no está, sirve igual: son servicios con una duración, un horario y una página.

Cómo funciona

La guía completa, paso a paso, con las conversaciones reales → Descargar la guía en PDF

Para maquilladoras

Así se deja lista, en cuatro mensajes:

Si vas a domicilio, deja aire entre una y otra: «entre citas 45 minutos», y nadie te reserva pegado a la anterior. Y una cita que entra por Instagram la anotas tú: «mañana 3pm maquillaje a Carolina» — dura lo que dura el servicio y tu página deja de ofrecer esa hora.

Para uñas

Así se deja lista, en cuatro mensajes:

Dos servicios con duraciones distintas es justo para lo que sirve esto: nadie te reserva unas acrílicas en el hueco de un manicure.

Para barbería y peluquería

Así se deja lista, en cuatro mensajes:

Tu feriado o tu día libre se avisa una vez y esos días no se ofrecen: «el 30 no atiendo», «del 21 al 22 no atiendo».

Para masajes y spa

Así se deja lista, en cuatro mensajes:

El tiempo de preparar la camilla va en el colchón entre citas, no dentro del servicio: así el masaje sigue durando lo que dura.

Lo que te quita de encima

El “¿tienes el viernes?”

Se acabó la ida y vuelta por chat. Tu cliente ve lo que está libre y elige, o pide la hora y Klendario le contesta.

Acordarte de recordar

El recordatorio sale solo: la noche antes y una hora antes. Tú no tienes que escribirle a nadie.

Los huecos por plantón

Si no puede, te enteras a tiempo —y con el motivo, si lo dijo— y la hora vuelve a estar libre para otra persona.

Apuntar en tres sitios

Tus citas las anotas escribiendo como hablas, o con una nota de voz. Nada que instalar.

Lo que tú controlas

Cómo se registra

Todo lo demás de Klendario —tu agenda, tus recordatorios, tu gente si tienes equipo— viene incluido. Y si ya lo usabas para otra cosa, «uso Klendario para citas» lo enciende.

Preguntas

¿Mis clientes tienen que instalar algo?

No. Tocan tu enlace y eligen su hora, o le escriben al número. El recordatorio les llega al WhatsApp que ya tienen.

¿Y las citas que me llegan por Instagram o por teléfono?

Las anotas tú con el nombre del servicio: «mañana 3pm maquillaje a Carolina». Dura lo que dura ese servicio, y esa hora deja de ofrecerse en tu página. Si es algo que no es un servicio tuyo, ponle la hora de fin: «mañana de 3 a 4 pm reunión con el contador».

¿Qué le llega a mi cliente?

Dos mensajes por cita: la noche antes, a las 8, y una hora antes. Con tres botones: “Ahí estaré”, “No puedo” y “Otra hora”. Si no puede, la cita se cancela y la hora vuelve a quedar libre —y si te dijo por qué, te lo pasamos—. Si pide otra hora, puede escribirla (“otra hora: el viernes 4pm”) y se mueve sola; o le mandamos tu enlace para que elija. En todos los casos te avisamos.

¿Pueden pedir hora sin abrir el enlace?

Sí. Le escriben al número: “sácame una cita con Titi Makeup el viernes a las 10”. Si esa hora está libre, queda reservada y te avisamos; si no, le damos las tres horas libres más cercanas y tu enlace. Si no dice con quién, se lo preguntamos: nunca le enseñamos la lista de negocios.

¿Mis clientes pueden ver mi agenda?

No. En tu página sólo se ven horas libres. Una hora ocupada se ve igual que una hora en la que no trabajas: no aparece. Nadie ve el nombre de otro cliente, ni qué le haces, ni cuántas citas tienes.

¿Y si dos personas eligen la misma hora a la vez?

Sólo entra una. La otra ve al instante que ese hueco se acaba de ocupar y elige otro.

¿Con cuánta anticipación pueden reservar?

Tu página enseña las próximas tres semanas, y nadie puede reservar con menos de dos horas de anticipación. Un mismo número puede tener hasta tres citas pendientes contigo; si necesita más, que te escriba.

¿Les van a llegar mensajes sin que quieran?

No. Para reservar, tu cliente acepta que le escribamos sólo por esa cita: sin ese sí no hay cómo recordársela, así que la página no deja reservar. Quien pide hora por chat ya nos escribió, y ése es su sí. Y en cualquier momento escribe BAJA y deja de recibir, para siempre, sin hablar con nadie. Su cita sigue en pie; sólo dejamos de escribirle.

¿Les mandan publicidad?

Nunca. Sólo lo de su cita.

¿Los mensajes salen a mi nombre?

Salen del número de Klendario y dicen el nombre de tu negocio: “Te escribe Klendario, la agenda de Titi Makeup”. No nos hacemos pasar por ti —WhatsApp no lo permite, y además tu cliente lo nota—. Un número propio para tu negocio todavía no existe.

¿Y si mi cliente es de otro país?

Puede reservar poniendo su número con el código de su país. La hora se la decimos en la tuya.

¿En qué hora se ven las citas?

En la tuya, siempre. Tu página y los recordatorios usan tu horario local, no el del teléfono de quien mira. Así no hay dos versiones de la misma cita.

¿Puedo cobrar o pedir una seña por aquí?

Todavía no. Klendario no cobra ni mueve dinero.

¿Y si me equivoco anotando?

Si moviste una cita o le cambiaste algo, «déjalo igual» la deja como estaba. Si anotaste una de más, la quitas por su nombre o por su hora: «cancela lo de Carolina», «cancela lo de las 3», y te pregunto antes de quitarla.

¿Cuánto cuesta?

Hoy nada: estamos probándolo con un grupo pequeño. A nadie se le cobra sin avisarle antes.

¿Quién ve mis cosas?

Nadie más que tú. Puedes pedir que se borre todo cuando quieras: aquí explicamos cómo. Y esto es lo que hacemos con tus datos y los de tus clientes: nuestra política de privacidad.

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